Fuente: AGAFONA
Hoy dejamos a un lado la técnica fotográfica para centrarnos en algo igual de vital: la seguridad de nuestro trabajo. Vamos a ver una serie de buenas prácticas en ciberseguridad para proteger no solo nuestras capturas, sino también nuestra privacidad digital.
¿Cómo podemos proteger nuestra información en la red de redes?
Credenciales
Lo primero es tener en cuenta el eslabón más débil: las credenciales. Lo típico: nombre de usuario y contraseña. Hoy en día tenemos contraseñas para todo, por lo que debemos controlarlas bien.
Usa contraseñas robustas, nada de “12345”, “pepe” o fechas de cumpleaños. Lo recomendable es una combinación de letras, números y algún carácter especial.
Si el sitio lo permite, activa la autenticación en dos pasos (2FA), que envía un mensaje a tu móvil o a una app como Microsoft Authenticator. Así, si alguien intenta iniciar sesión desde otro lugar, necesitará tu autorización.
Si quieres saber si alguna de tus contraseñas ha sido comprometida, puedes comprobarlo en esta web: Have I Been Pwned
Introduce tu contraseña y te dirá si ha sido descubierta en alguna brecha de seguridad. Si es así, cámbiala inmediatamente, porque puede estar circulando en archivos de contraseñas, asociada a tu nombre de usuario o no.
Estafas (Phishing)
Este nombre seguro que te suena. Está relacionado con esos mensajes que dicen que has ganado un premio, que tienes una factura pendiente o que cancelarán tu suscripción a algún servicio.
En todos estos casos buscan robar tus datos (nombre, DNI, tarjeta…). Si haces clic o sigues las instrucciones, te llevarán a un sitio donde tendrás que introducir esos datos; y si lo haces, habrás caído en la trampa.
Aunque el correo parezca legítimo (por ejemplo, “administracion@bbva.es”), una comprobación rápida es fijarse en el dominio, la parte detrás de la “@”. Casi siempre los enlaces que te pondrán serán parecidos o totalmente diferentes y entonces es cuando hay que desconfiar.
Y si te envían un anexo, ni se te ocurra abrirlo si es PDF, ZIP, RAR o ejecutable (.exe). Puedes analizarlo en un entorno seguro, por ejemplo en ANY.RUN o VirusTotal. Allí puedes subir un archivo o una dirección web y te dirán si es seguro.
Nuestro PC
Aquí pasamos mucho tiempo con nuestras fotos, así que merece atención. Ya sea Windows, Mac, Linux o lo que sea, ten presente las actualizaciones: no se lanzan al azar, tienen varios objetivos, pero lo más importante es la seguridad.
Hoy en día, al encender tu PC, está conectado a Internet y accesible a cualquiera que quiera “echar un vistazo”. Tener un antivirus es casi obligatorio. La mayoría tienen versiones gratuitas que funcionan bastante bien.
El móvil también importa
Los móviles son pequeños ordenadores y están sujetos a los mismos problemas.
- Ten cuidado con apps no oficiales.
- Mantén las aplicaciones actualizadas.
- Bloquea la pantalla para curiosos.
- Piensa a quién le prestas el móvil.
Wifis gratis, ¡cuidadoor!
No todo lo que reluce es oro. Mi recomendación: evita conectarte a wifis públicas a menos que las conozcas muy bien. En viajes, todavía más precaución: hoy en día las operadoras suelen ofrecer datos suficientes.
Sobre las VPN: sirven para navegar con más seguridad y anonimato, pero ten cuidado con las gratuitas, porque no sabes quién está detrás. Una VPN redirige todo tu tráfico por un servidor intermedio que oculta tu IP, pero ¿Qué hace ese servidor con tus datos? Aunque la información suele ir encriptada, nunca hay que fiarse. Mejor optar por una VPN de pago, respaldada por una empresa con garantías de privacidad.
Copias de seguridad
¿Quién hace copias de las cosas importantes, como nuestras fotos? Espero que la mayoría. Según la Ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, saldrá mal.” y yo añadiría "...y en el peor momento"
Lo ideal es seguir la regla 3-2-1:
- 2 copias en soportes diferentes (disco duro y nube).
- 1 copia fuera de línea (un disco desconectado y guardado en algún sitio).
Yo lo hago así: descargo las fotos a una carpeta en el disco duro, que automáticamente se sube a la nube de Amazon Photos (si tienes Amazon Prime, tienes almacenamiento ilimitado para fotos). Cuando el disco físico se llena, lo reemplazo por otro. Así mantengo siempre la copia en la nube y en físico.
Terminando...
Pues nada más, espero que estas pequeñas notas te sirvan para navegar y fotografiar con más tranquilidad ;-)